A N G E L I C A     J A C O B I

La obra pictórica de Angélica Jácobi está plagada de temperamento, es reflejo de su experiencia, de una visión cosmopolita de su vida...
Se inspira en los detalles, la inspira todo, desde lo imperceptible e irrelevante para el ojo común, como una diminuta hormiga o la evolución cromática de una hoja de almendro, ejemplo de lo aparentemente sencillo, pero de intrincada estructura, hasta los fenómenos naturales más temidos, como un huracán, del que toma toda su fuerza destructiva y la transforma en el lienzo, creando una obra que irrumpe en el sentido visual, explicando sin palabras al espectador, las sensaciones presentes en el momento de su creación artística.

La inspira la música, la danza, la velocidad, lo intangible. Hay en sus pinturas toda una gama de manifestaciones, de libertad, de ausencia, de desafío, de prosa y de poesía, conjuga el pasado y el futuro. Sus obras a través del tiempo no conocen etapas, el estilo intrínseco es el mismo, pero las diferencias encontradas en ellas son el obvio resultado del cambio que ha sufrido el ser humano, una metamorfosis silenciosa y a colores, abstracta de manera sublime.

No pinta para complacer a los demás, sino para su propio deleite; su satisfacción es su motivación, por ello no sigue las reglas establecidas, crea las suyas y luego las cambia, de allí su total libertad, por eso nacen de sus brochas y pinceles, pinturas complejas o sencillas, estáticas o en movimiento, geométricas, indefinidas o realistas, llenas de carácter o ternura, en fin, son tan variadas como lo son los estados de ánimo, como la vida misma.

Hay mucho que decir de su obra artística, de sus firmes pinceladas sobre los lienzos, que se entregan sin condiciones a su fértil voluntad creativa; de su informalidad, de su manejo de las tonalidades, los contrastes, los matices, los relieves y texturas, que unas veces exaltan y otras apaciguan; pero tal vez no es necesario explicar con palabras, cuando lo que está presente ante la vista, se expresa con voz inaudible, penetra clara y directamente, logrando un objetivo, quizás intencional para la autora, la manipulación de los sentimientos de quien observa su arte.

Dr. Jorge Rivera Puerto, Mexico